Estudios de Lingüística Aplicada

Gilles Polian. Gramática del tseltal de Oxchuc (2 tomos). México: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, 2013. 964 págs.

Sandra Rocío Cruz Gómez

Subsecretaría de Educación Federalizada (Chiapas),
Maestría en Lingüística Indoamericana

La Gramática del tseltal de Oxchuc, de Gilles Polian, es una obra amplia, moderna y la más completa que se ha realizado recientemente dentro de la lingüística maya. El autor aclara que este libro es un producto del proyecto denominado Documentación Lingüística y Cultural de la Lengua Tseltal, que lleva a cabo en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social del Sureste (ciesas-Sureste). En este proyecto se cuenta con más de 400 horas de grabación de distintos géneros orales, muchas de las cuales han sido transcritas y traducidas al español por un equipo de hablantes de esta lengua maya. Las grabaciones incluyen conversaciones, narraciones de cuentos y leyendas, discursos públicos, rezos y encuestas dialectales, mismas que fueron materia prima para la presentación de los ejemplos en la gramática. Polian señala que para la construcción de esta gramática analizó un corpus de 65 horas.

El tseltal es una lengua maya chiapaneca de gran vitalidad lingüística pues la hablan alrededor de medio millón de personas y es primera lengua para la mayoría de los niños en los municipios con predominio poblacional tseltal.1 Polian toma como referencia para su estudio el tseltal de Oxchuc, que es la variedad más innovadora, tal como se puede apreciar en los datos que se ofrecen en la gramática. Cabe aclarar que para esta lengua se han propuesto tres grandes zonas dialectales: norte, centro y sur. Sin embargo, es evidente que cada zona no es homogénea, por lo que en el estudio se presentan los detalles de la variación, por ejemplo, entre las formas de Oxchuc y Tenejapa, municipios enmarcados dentro de la misma zona dialectal. El tseltal de Bachajón, una variante norteña, es también una referencia constante en la gramática por ser la más conservadora en su fonología, por ejemplo, en este lugar existe el contraste entre la consonante aspirada /h/ y la fricativa velar /j/; contraste que hasta ahora no ha sido reportado en otras variedades.

Esta obra se construye con datos que arrojan estudios sobre aspectos de la gramática de otras lenguas mayas desde la década de los años 70, como el trabajo de Craig (1977) con el jacalteco, y de los 80, como los de England (1983) con el mam y Dayley (1985) con el tzutujil, entre otros. Esto permite al autor comparar patrones gramaticales en varias lenguas mayas, pero también se enmarca dentro de las discusiones recientes sobre temas de re-análisis en las lenguas mesoamericanas como la predicación secundaria, obviación y relativización. La acuciosa mirada de mayistas como Nora England, Roberto Zavala, John Haviland, Judith Aissen, entre muchos otros, quienes comentaron directamente algunos temas que se tratan en esta gramática, hace que esta investigación sea la más vanguardista. Asimismo toma en cuenta las numerosas tesis de algunas lenguas mayas derivadas del programa de Maestría en Lingüística Indoamericana del ciesas. Este proceder nos permite tener una idea de la magnitud de la aportación de la gramática.

A pesar de que la obra aclara que se trata una gramática de referencia y accesible para un público no especialista, el análisis de los datos se circunscribe dentro de la corriente tipológica funcionalista. Presenta sus conclusiones en términos de los análisis de Dixon, Givón, Dryer, Comrie, Nichols, Aissen, entre otros. Destaca el patrón de alineamiento ergativo-absolutivo en la morfología pero nominativo-acusativo en la sintaxis. Las relaciones argumentales se indican en el predicado mediante afijos sin ninguna marca morfológica de los nominales para señalar su función sintáctica dentro de la cláusula, por lo que es una lengua de marcación en el núcleo. En el tema de los argumentos no centrales, se afirma que no se puede distinguir a través de la morfosintaxis de la lengua los oblicuos y los adjuntos, puesto que ambos pueden ser introducidos por una preposición o por un sustantivo relacional. Por otra parte, el tseltal no presenta ningún “pivote absolutivo” (Dixon, 1994) en la focalización, interrogación parcial y relativización. Estas consideraciones ponen al tseltal en perspectiva frente al resto de las lenguas del mundo.

En lo que respecta a la estructura de la obra, en vez de ofrecer la tradicional segmentación de la gramática en términos de la fonología, morfología y sintaxis, el autor organiza su trabajo en cinco partes: 1) temas introductorios, 2) predicaciones simples y verbos, 3) sustantivos y sintagmas nominales, 4) otras clases de palabras y 5) operaciones sintácticas y oraciones complejas. Consta de 41 capítulos, contenidos en dos tomos. Además de los capítulos centrales, también incluye una introducción, más los apéndices que consisten en dos textos glosados. Cuenta también con un índice temático que permite al lector ubicar algún tema de interés particular dentro de la gramática.

La primera parte, denominada temas introductorios, incluye informaciones generales de la lengua, de la escritura práctica, la prosodia; ejemplifica algunos procesos fonológicos y también presenta las distintas marcas de persona. La segunda parte, predicaciones simples y verbos, consiste en el análisis de las marcas tempo-aspectuales, los recursos de la negación, las marcas modales e incursiona en el tema de las oraciones interrogativas, los recursos de la voz, las construcciones ditransitivas y el uso de los auxiliares de movimiento. En esta misma sección se aborda el tema del patrón de alineamiento del tseltal, contrastándolo con el chol, una lengua maya vecina del tseltal, el cual se distingue de la lengua en cuestión por presentar un patrón de alineamiento acusativo y agentivo (Vázquez Álvarez, 2011). Dentro de esta discusión el autor analiza la función del verbo ligero a’ay y presenta una caracterización de los sustantivos de acción. En este mismo apartado se aborda la pluralización en los verbos, especialmente se menciona el tema de los iterativos y distributivos. Por último, en esta parte de la gramática se introduce al lector a los recursos de las derivaciones verbales mediante el empleo de sufijos transitivizadores e intransitivizadores. La tercera parte es una caracterización de los sustantivos y la estructura del sintagma nominal. En esta discusión se incluye el tema de la posesión, mismo que se describe a profundidad, permitiéndole al autor proponer una clasificación de los sustantivos en esta lengua maya. En esta sección no podía faltar la descripción de la morfología sustantival, así como el recurso de la composición en esta clase de palabra.

El segundo tomo de la gramática comienza con la cuarta parte, que aborda otras clases de palabras. Esta sección, que es la más extensa, inicia con el tema de los adjetivos, en el cual el autor nos regresa a algunos temas presentados en capítulos previos, por ejemplo, retoma el análisis de los sustantivos, ya que algunos presentan una ambivalencia categorial con los adjetivos, además hay muchos adjetivos derivados de los sustantivos. Incluye también, como una clase aparte, los participios estativos, los numerales y los clasificadores numerales, así como el análisis de un predicado existencial-locativo, los predicados expresivos, los introductores de oblicuos, los relatores espaciales, direccionales, demostrativos, adverbios, partículas y clíticos. La quinta y última parte trata las operaciones sintácticas y oraciones complejas. Esta sección inicia con los temas de la topicalización y el enfoque, y continúa con las cláusulas relativas y proformas interrogativas, así como con las cláusulas de complemento, causativas y adverbiales. Asimismo se incluyen temas poco explorados en las lenguas tseltalanas, tales como la serialización y la predicación secundaria depictiva.

La gramática abarca muchos temas que sería imposible mencionar a detalle en esta reseña. Retomo solamente algunos, comenzando con la fonología. Una revelación muy importante en este nivel es el carácter innovador de la variante que el autor toma como referencia, que es la de Oxchuc, frente a las otras variedades. Al contrastar sobre todo las propiedades fónicas entre Oxchuc y Bachajón, se nota que la primera presenta una tendencia al desgate fonológico, mientras que la de Bachajón es fonológicamente más conservadora. En Oxchuc se está perdiendo el fonema oclusivo /p’/, la fricativa /j/, la oclusiva glotal /’/ y la aproximante /y/.2 Estas pérdidas son evidentes en la contracción de las palabras y en la pérdida de algunos morfemas, como es el caso del prefijo j- en sustantivos. También incorpora en la discusión la transfonologización de los préstamos, es decir, la manera como las consonantes y vocales de palabras prestadas del español son adaptadas a la fonología del tseltal, incluyendo la adaptación del acento tónico.

La morfología es bien conocida por especificar el carácter ergativo de las lenguas mayas. El tseltal no es la excepción, puesto que todas las variedades de esta lengua son, de manera consistente, ergativas morfológicamente; no así en el nivel sintáctico, en donde los sujetos de verbos intransitivos y transitivos conforman una categoría general de sujeto, opuesta a los objetos. El patrón que se observa en esta lengua contrasta con lo que se ha reportado del chol, una lengua vecina y de la misma rama, que presenta un patrón morfológico nominativo acusativo en aspecto imperfectivo o incompletivo. Los verbos del tseltal toman las flexiones de persona y número gramaticales; en general, las palabras pueden acumular muchos morfemas flexivos o derivativos, lo cual hace de este idioma una lengua polisintética. En algunos casos, el tipo de morfema que toma una raíz ayuda a identificar la clase de palabra a la que pertenece dicha raíz. En el tema de la comparación con otras variedades del tseltal, la de Oxchuc ha perdido la distinción entre la primera persona plural inclusivo y exclusivo, indicando solamente el plural inclusivo.

Los temas de las operaciones sintácticas que se abordan en esta gramática son numerosos. Para cerrar la reseña, señalo solamente algunos aspectos de particular interés, tales como tópico y enfoque y su relación con foco de agente o la construcción antipasiva y la voz pasiva y su relación con la obviación.

Respecto al tópico y al enfoque de constituyentes, estos tienen en común que aparecen al principio de la oración, donde, por un lado, se hace explícito que se va a decir algo sobre el elemento destacado y, por otro, se enfatiza que determinado constituyente es el centro de la atención. El autor ofrece los recursos que tiene el tseltal para distinguir ambas operaciones. El constituyente topicalizado casi siempre va precedido por un determinante y hay pausa después del tópico, propiedad que permite al autor proponer que el tópico está en una posición periférica en la oración; mientras que un constituyente enfocado puede aparecer en posición preverbal sin marca alguna o puede emplearse una marca de foco, dejando al constituyente enfocado después del verbo. Cuando el constituyente enfocado va antes del predicado no hay pausa alguna, situación que sugiere que el foco ocupa una posición estructural más cercana al predicado, es decir, la topicalización y el enfoque ocupan posiciones sintácticas diferentes. El lugar que ocupan los clíticos de segunda posición dentro de la oración ayuda a confirmar dicho análisis.

En algunas lenguas mayas, para enfocar el agente se requiere de ciertos procesos morfosintácticos, tema que ha generado mucho interés entre los mayistas. Este fenómeno ha sido analizado como una construcción antipasiva de enfoque o como foco de agente (Francisco Pascual, 2007). No es un fenómeno homogéneo pero como característica general se observa la posición preverbal del constituyente enfocado (el agente), el verbo toma una sola flexión de persona, indicando que se ha intransitivizado y además toma un sufijo antipasivo o un sufijo de foco de agente. Cabe señalar que algunas lenguas mayas no permiten una construcción activa en este contexto, es decir, se hace obligatoria la reducción de la valencia verbal y la aparición de un sufijo especial indicando tal operación sintáctica. En tseltal vemos que sí hay reducción de la valencia verbal pero no existe un sufijo antipasivo o de foco de agente en el verbo. Esta característica contrasta con el tsotsil, una lengua hermana del tseltal, que sí tiene un sufijo de foco de agente como en q’anjob’al (Aissen, 1999). Sin embargo, tal como señala el autor, en las construcciones en donde el tsotsil requiere de la señalización del foco de agente, el tseltal lo hace con el pasivo -ot (la voz pasiva se presenta más adelante). De este modo, foco de agente y pasivo se integran bajo la misma marcación morfológica. Algo que merece mención sobre la extracción del agente es que no se requiere del uso de sustantivos relacionales (es importante recordar que los sustantivos relacionales introducen constituyentes oblicuos). Esto significa que la construcción sigue siendo de algún modo transitiva. Al igual que para el tsotsil, Polian sugiere que el foco de agente está relacionado con el fenómeno de la obviación, tema que se menciona enseguida.

La relación de la voz pasiva con el fenómeno de la obviación es otro tema de la morfosintaxis que se trata a profundidad y con informaciones novedosas en esta gramática. Todas las variedades del tseltal indican la pasivización mediante el empleo de un sufijo morfológico y además tienen un recurso sintáctico que el autor denomina pasivo perifrástico. El pasivo morfológico es particularmente interesante puesto que se asocia con la obviación. Mediante el recurso de la pasiva se reduce la valencia verbal y se elimina al agente o la frase nominal que refiere al agente, colocándolo en una relación oblicua, quedando como argumento central al sujeto del verbo pasivizado. Con esta operación existe mayor prominencia del paciente.

El fenómeno de la obviación es un tema que nunca antes se había tratado en la lengua en cuestión pero sí se había reportado para el tsotsil (Aissen, 1999) y el chol (Vázquez Álvarez, 2011). Según Polian, “el pasivo cumple funciones de una voz inversa, es decir, que puede usarse para destacar que el paciente es superior al agente en animacidad, topicalidad y otras propiedades semánticas y sintácticas” (p. 235). Esta situación tiene un reflejo en la sintaxis, puesto que, contrario a la construcción estrictamente pasiva donde el agente se coloca en una relación oblicua mediante el empleo de un sustantivo relacional, la prominencia del paciente en ciertos contextos no causa una relación periférica del agente; es decir, no se requiere del uso del sustantivo relacional para introducir al agente.

La obviación es un fenómeno descrito ampliamente en las lenguas algonquinas. En estas lenguas se puede observar que una oración transitiva con terceras personas como participantes centrales puede tomar alguna indicación de proximal u obviativo en las frases nominales; además, en estas lenguas, el verbo puede tomar una marca morfológica dependiendo si el argumento proximal es agente y el argumento obviativo paciente (marcación directa) o si el argumento obviativo es agente y el argumento proximal paciente (marcación inversa). En este contexto, el argumento proximal es el que presenta mayor prominencia semántica o pragmática respecto al argumento obviativo. En esta gramática del tseltal, así como Aissen (1997) lo demostró para el tsotsil, el contraste entre voz pasiva y activa está relacionado con el fenómeno de la obviación, a pesar de no contar, por ejemplo, con los recursos de marcación directa e inversa en los verbos. Polian concluye que en el tseltal, cuando el agente presenta mayor prominencia respecto al paciente en términos de la animacidad, la topicalidad y la individuación, solo puede usarse la voz activa. Por el contrario, cuando el paciente es más prominente que el agente, el uso de la voz pasiva es obligatoria, mientras que el uso de la voz activa no es posible. Este estudio de la relación de la voz pasiva con la obviación es el primer tratamiento que se hace para el tseltal. El tema es tratado a detalle pues Polian analiza las construcciones pasivas en relación con la animacidad, la topicalidad, la individuación, la definitud, la posesión y la complementación.

Los temas que se tratan en la gramática de 41 capítulos son numerosos y sería imposible enlistarlos en esta reseña. Espero que lo mencionado aquí sirva para dar una idea de la magnitud de la gramática. No me resta más que concluir mencionando que los dos tomos de la gramática del tseltal de Oxchuc son volúmenes de lectura obligatoria tanto para mayistas como para mesoamericanistas o descriptivistas en general, puesto que si bien la obra está pensada para no especialistas, nunca abandona el tono científico. Es evidente que el análisis de los datos se circunscribe dentro de la corriente tipológica y funcionalista, pero además ofrece explicaciones históricas y al mismo tiempo hace comparaciones con datos de otras lenguas mayas y, sobre todo, muestra datos de otras variantes dialectales del tseltal. En los temas complejos ofrece opciones de explicaciones y señala lo que hace falta por hacer. Es una gramática doblemente importante puesto que también está dirigida a la población hablante del tseltal, especialmente a los maestros bilingües, quienes día a día tienen el compromiso de transmitir el valor y, como el mismo autor lo manifiesta, el “genio” de la gramática de la lengua entre sus jóvenes hablantes. Hace falta, por supuesto, un material de carácter pedagógico y un diccionario que acompañen a esta gramática en su materialización en las aulas escolares. Sobre la marcha seguramente irán apareciendo los materiales pedagógicos derivados de esta gran obra.

Referencias

 

Aissen, Judith (1997). On the syntax of obviation. Language, 73(4), 705–769.

Aissen, Judith (1999). Agent focus and inverse in Tzotzil. Language, 75(3), 451–485.

Craig, Colette Grinevald (1977). The structure of Jacaltec. Austin: University of Texas Press.

Dayley, John P. (1985). Tzutujil grammar (Vol. 107). California: University of California Press.

Dixon, R. M. W. (1994). Ergativity. Cambridge: Cambridge University Press.

England, Nora C. (1983). A grammar of Mam, a Mayan language. Austin: University of Texas Press.

Francisco Pascual, Adán (2007). Transitividad y dependencia sintáctica y discursiva en Q’anjob’al (Tesis de maestría inédita). México: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social.

Vázquez Álvarez, Juan Jesús (2011). A grammar of Chol, a Mayan language (Tesis doctoral). Universidad de Texas, Austin.

Notas

 

1 En Oxchuc, municipio indígena localizado en el estado de Chiapas, 98% de los habitantes mayores de tres años hablan tseltal.

2 El autor usa ortografía práctica en la presentación de sus ejemplos y no el Alfabeto Fonético Internacional (afi) (p. 79).

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