Estudios de Lingüística Aplicada

Alejandra Capistrán Garza. Multiple object constructions in P’orhépecha. Argument realization and valence-affecting morphology. Boston: Brill, 2015. 340 págs.

Verónica Vázquez Soto

Universidad Nacional Autónoma de México,
Instituto de Investigaciones Filológicas, Seminario de Lenguas Indígenas

Resultado de la modificación profunda de la tesis defendida en 2010 en el programa de Doctorado en Lingüística de El Colegio de México, el libro Multiple object constructions in P’orhépecha. Argument realization and valence-affecting morphology de Alejandra Capistrán Garza es una muestra destacada de la investigación actual en tipología sintáctica sobre una lengua indígena mexicana. Esta obra se publicó en 2015 por la prestigiosa casa editorial Brill como el noveno volumen de la colección Brill’s Studies in the Indigenous Languages of the Americas. El conjunto del libro está pulcramente escrito y despliega argumentaciones notables sobre distintos fenómenos lingüísticos vinculados con el tema de transitividad, poniendo especial énfasis en el estudio de las construcciones bitransitivas, así como en el análisis de las cláusulas que involucran más de dos objetos gramaticales. El tema se justifica por el hecho de que existen muy pocos trabajos que estudien con profundidad las restricciones que presentan este tipo de construcciones en las lenguas del mundo; investigaciones aún más escasas en el caso de las lenguas nativas de México, como es el caso del p’orhépecha, una lengua aislada del país, conocida también como tarasco.

El libro comprende ocho capítulos que incluyen tanto introducción como conclusiones. El primer capítulo ofrece un esbozo gramatical del p’orhépecha hablado en la comunidad de Puácuaro, ubicada en la zona dialectal del Lago de Pátzcuaro en Michoacán; variante en la que se fundamenta el estudio. El segundo capítulo versa sobre las propiedades de codificación y las de comportamiento de los sujetos y objetos gramaticales en las cláusulas monotransitivas. En el capítulo tres se discuten las construcciones de tres argumentos observadas a partir de verbos no-derivados. Los capítulos cuatro y cinco están consagrados a examinar tanto las construcciones aplicativas como las construcciones causativas. De la intrincada conexión entre sufijos espaciales que expresan relaciones parte-todo en las construcciones bitransitivas y en las construcciones de posesión externa se ocupa extensivamente el capítulo seis. A las construcciones que involucran más de dos objetos y sus severas restricciones está dedicado el capítulo siete. Las conclusiones de toda la investigación aparecen en el capítulo ocho, último de la obra. Cabe resaltar que en la primera sección de cada capítulo los puntos a tratar se hacen explícitos de manera sucinta. Cada uno aparece también acompañado de una sección de conclusiones particulares que le permite al lector retomar el hilo de lo que se ha avanzado sin tanto esfuerzo. Esta organización del capitulado garantiza la comprensión de los temas tan complejos como igualmente interesantes que se tratan en esta obra. El trabajo tiene, además, la virtud de proporcionar tanto bibliografía clásica como muy actualizada sobre los tópicos que se estudian. Detallo enseguida otros méritos generales del libro para después comentar las aportaciones más significativas que considero se desprenden de cuatro de los ocho capítulos en él contenidos.

A lo largo de este estudio, Capistrán demuestra que es una conocedora de carrera larga en el manejo de datos de primera mano del p’orhépecha, idioma que la ha apasionado por más de veinte años. La obra refleja, igualmente, el entendimiento de otros datos discutidos en los trabajos más recientes sobre dicha lengua, entre los cuales destacan Foster (1969), Friedrich (1971), Monzón (2004), Nava (2004), Villavicencio (2006) y Chamoreau (2009). El conocimiento de gramáticas producidas en la época colonial, e inclusive en el siglo xix sobre el tarasco tampoco es soslayado, a tal punto que junto con la dedicatoria del mismo aparece una cita de Nájera (1834) que describe al p’orhépecha con un conmovedor espíritu romántico que la autora, sin duda, comparte con el fraile carmelita: “Cuando se estudia este idioma, se ve que si hubiera de inventar una lengua no se haría sino imitando el tarasco. Nada le falta, y es tan sencilla que parece nada tiene”.

Con este buen sabor de boca, se entra al primer capítulo de la obra donde se presentan los rasgos gramaticales básicos del p’orhépecha de Puácuaro que son indispensables para entender los capítulos siguientes sobre temas más especializados. Metodológicamente se aclara que los datos en los que se basa el estudio provienen tanto de elicitación —conducida por la autora del libro con nativo-hablantes originarios de Puácuaro—, como de materiales textuales provenientes de otras localidades enmarcadas en el área dialectal del Lago de Pátzcuaro, recopilados y publicados por otros actores. De este capítulo, sobresale el análisis sobre la marcación morfológica de las relaciones sintácticas en el idioma. Es bien conocido que el p’orhépecha es una lengua de marcación en el dependiente cuando los sufijos de caso ( nominativo, -ni objetivo, -rhu locativo, -mpu instrumental, -nkuni comitativo, -eri/-iri genitivo) se flexionan a los sustantivos. Sin embargo, dado que la lengua también presenta formas pronominales libres, así como enclíticos pronominales para sujeto y objeto, Capistrán propone dos patrones más de marcación morfológica cuando los argumentos del verbo se expresan pronominalmente: la marcación en el núcleo codificada por los enclíticos tanto de sujeto como de objeto cuando se hospedan en el verbo y la denominada marcación “separada” (detached), en términos de Nichols (1992), expresada también por estos enclíticos cuando aparecen en segunda posición.

En el capítulo dos se abordan los criterios formales para distinguir las funciones gramaticales nucleares de sujeto y objeto en contraste con las funciones oblicuas para estas mismas relaciones gramaticales; temas que conducen a la autora a examinar las propiedades de codificación y de comportamiento de los argumentos en las construcciones monotransitivas. Con el propósito de revisar el primer conjunto de propiedades, se presentan los paradigmas completos de formas pronominales para sujeto y objeto tanto de pronombres libres como de enclíticos. La autora hace particular hincapié en las condiciones de concordancia entre los pronombres; un análisis a menudo ausente en muchas investigaciones gramaticales recientes sobre lenguas nativas de México. Con respecto a este tema, llama la atención la peculiar regla de concordancia entre sujetos plurales y enclíticos de objeto en p’orhépecha, cuya existencia es crucial en la búsqueda de diagnósticos para diferenciar funciones nucleares de funciones oblicuas. La regla de concordancia establece que las formas de sujeto plural bloquean la marcación de número en los pronombres de objeto, pues, si el sujeto se marca en plural, el enclítico de objeto también debe codificarse gramaticalmente con una forma que cubra el valor plural, aunque semánticamente dicho objeto no haga referencia a varios individuos del mundo real. Para este propósito el p’orhépecha cuenta con un paradigma de enclíticos de objeto que, de manera atípica, empalman tanto lecturas singulares como plurales. A esto se debe que el enclítico =ts’ïni de primera persona se glose como ‘1sg/pl.obj’ y el de segunda persona, =ksïni, lleve la glosa ‘2sg/pl.obj’. Es decir, ambos enclíticos involucran formas ambiguas para el valor de número.

Por su parte, la regla de concordancia de número entre argumentos nucleares sujeto y objeto es decisiva en tarasco porque en las frases oblicuas los complementos pronominales no respetan la concordancia gobernada por los sujetos plurales. De allí que las frases oblicuas con un sujeto plural sí estén licenciadas para tomar los enclíticos de objeto de primera y segunda persona con valor exclusivamente singular. Resulta aún más convincente el hecho de que la presencia de los enclíticos =ts’ïni y =ksïni de primera y segunda persona con valores ambiguos para número se consideren agramaticales en frases oblicuas en contextos singulares o plurales. Basándose en esta serie de evidencias, Capistrán demuestra que la concordancia de sujeto plural constituye un diagnóstico valioso para distinguir funciones nucleares de funciones oblicuas, pues las dos funciones se comportan de manera distinta por el criterio formal de la concordancia de sujetos plurales.

En el capítulo dos también se introducen varios hechos descriptivos que muestran hasta qué punto la oposición entre participantes en el acto de habla (pah) versus no-participantes en el acto de habla, oposición también conocida en la literatura tipológica como la jerarquía de persona (1/2 > 3), permea muchos aspectos de la gramática del tarasco. La autora cita a este respecto una de las obras clásicas de nuestra disciplina, Problemas de lingüística general 1 (1976 [1956]), de Émile Benveniste, así como referencias bibliográficas más actuales sobre las repercusiones de la jerarquía de persona en los fenómenos gramaticales, menciones que representan una mina de oro para los interesados en el tema (p. 3). Algunos morfemas del p’orhépecha que presentan este peculiar comportamiento, explicado a todas luces a través de la jerarquía de persona, son: el sufijo -ka usado para codificar la primera y la segunda persona del indicativo, que contrasta con el sufijo -ti, cuya función se reserva para la tercera persona de este modo gramatical. Otro caso son los sufijos que expresan posesión nominal que aparecen obligatoriamente en los términos de parentesco: -ti para la primera y la segunda persona y -empa para la tercera persona. Los pronombres libres de sujeto también siguen la pauta dictada por dicha jerarquía, pues estos pronombres empalman en una misma forma la codificación de la primera y la segunda persona en contraste con la forma para la tercera persona que proviene de un demostrativo. La diferencia entre los pah y la tercera persona se ve plasmada igualmente a través de los sufijos aplicativos atípicos del tarasco: -chi que codifica la adición de un argumento objeto tanto para la primera como la segunda persona y -ku exclusivo de un argumento objeto añadido que refiere a la tercera persona.

La discusión sobre el sufijo -a, que un sinnúmero de p’orhépechologos de la actualidad ha analizado como un marcador de objeto plural para la tercera persona, es una verdadera delicia. En esta sección del capítulo dos, Capistrán (p. 34) entra en un diálogo acalorado con Monzón (2004: 90–91), Villavicencio (2006: 75, 115) y Chamoreau (2009: 68). La autora refuta el análisis tradicional de estas especialistas y propone un nuevo análisis de dicho morfema como exclusivamente distributivo. Las evidencias están sustentadas en datos elicitados como en datos provenientes de fuentes textuales. El valor distributivo de -a se observa cuando el objeto es considerado como diferentes entidades individuadas extendidas en varias locaciones, o bien entidades repartidas en varios tipos o clases, siguiendo los criterios que se asumen por Corbett (2000: 112) para definir e identificar un distributivo. En consecuencia, Capistrán establece que el sufijo -a no es un marcador de objeto plural exclusivo de la tercera persona como lo habían glosado varios p’orhépechologos de la era moderna y propone, en cambio, que debe analizarse como un marcador distributivo. El nuevo análisis se apoya, además, en la rareza tipológica de tener una marca plural exclusiva de la tercera persona objeto, pues se asume que cualquier innovación en la marcación o la concordancia de número sigue la jerarquía de animacidad —formulada primero por Smith-Stark (1974) y modificada después por Corbett (2000)—, que predice que las escisiones en la marcación de número en las lenguas del mundo empiezan en la primera persona, y luego afectan a la segunda persona, pero difícilmente arrancan de tajo en la tercera persona; esta discusión se expone en la cuarta nota al pie de la página 35. La propuesta de Capistrán resulta aún más convincente para una lengua que sincrónicamente cuenta con una robusta oposición de número singular-plural en sustantivos tanto humanos, animados como inanimados, e inclusive en la serie de demostrativos, como se puede aprender a lo largo de la lectura del libro. Al establecer un nuevo glosado, la autora modifica la tradición gramatical entre los especialistas del p’orhépecha consiguiendo alcanzar con su propuesta una de las metas más anheladas entre los lingüistas que trabajamos en la descripción de lenguas escasamente documentadas; afinar las glosas semántica y morfológicamente para sacar a la luz análisis más convincentes que capten las sutilezas del idioma.

Además del estudio de los verbos no-derivados de tres argumentos, en el capítulo tres se expone uno de los resultados tipológicos más sobresalientes de la investigación. Si bien las propiedades de codificación del argumento tema y recipiente en las construcciones de doble objeto no permiten establecer un fuerte contraste entre estos dos argumentos, las propiedades de comportamiento entre el tema y el recipiente sí permiten localizar asimetrías entre ambos objetos. Por ello, Capistrán establece que los objetos en p’orhépecha, a partir del segundo conjunto de propiedades, siguen un patrón secundativo o de objeto primario, de acuerdo con Malchukov, Haspelmath y Comrie (2010), así como con Dryer (1986), respectivamente. En este capítulo también se proporcionan datos suficientes para defender que el argumento recipiente puede codificarse con una función oblicua cuando el tema supera al recipiente en la jerarquía de persona (1/2>3); o bien, cuando un argumento tema que denota un ser humano es sometido a las operaciones morfológicas de la voz pasiva, del reflexivo o el recíproco; los diagnósticos clásicos para las propiedades de comportamiento en los estudios sintácticos. Estos hechos le permiten establecer a la autora que las construcciones de doble objeto en p’orhépecha en ciertos contextos manifiestan también un alineamiento de objeto indirecto, actualmente tipificado como indirectivo. Bajo esta nueva propuesta tipológica, el tarasco presenta tres alineamientos de objeto: el neutro, el secundativo/de objeto primario y el indirectivo/de objeto indirecto, análisis tipológico y sintáctico nunca antes planteado para este idioma aislado de Mesoamérica. Gracias a este estudio que descubre sistemas mixtos de alineamiento de objeto en el idioma, Capistrán consigue desentrañar las distintas restricciones que presentan las construcciones de doble objeto en p’orhépecha, una de las metas principales de su estudio.

Para rematar esta reseña comento la problemática del capítulo seis que se ocupa de las intrincadas relaciones entre la realización de argumentos y los sufijos espaciales tan célebres del p’orhépecha —descritos primeramente por Friedrich (1971) y después por Monzón (2004). Partiendo de estos trabajos pioneros, Capistrán establece una división entre sufijos espaciales de localización geográfica, que refieren a lugares, o áreas del entorno, como -pi / -pa ‘superficie/tierra’, -ru ‘trayectoria/camino’; y sufijos espaciales de relaciones parte-todo que señalan un área geométrica localizada dentro de una entidad mayor, como las partes del cuerpo, o bien las partes de un objeto, tales como -tsï ‘punta/cabeza’, -ntu ‘extremidad inferior’, ‘base’ o ‘pie’. De estos dos grupos, Capistrán selecciona el sub-grupo de los sufijos que expresa posesión inalienable en relaciones parte-todo para estudiarlo cuando aparece en construcciones de posesión externa, que también constituyen cláusulas bitransitivas. La autora propone que este tipo de construcciones de doble objeto se genera solamente cuando el propio predicado presenta una morfología compatible con la relación parte-todo expresada por los afijos. Enfatiza, igualmente, que si bien los sufijos parte-todo no se pueden analizar como operadores de aumento de valencia, los predicados donde aparecen producen construcciones ditransitivas de posesión externa en las que el todo o el poseedor del área, o la parte del cuerpo indicada por el morfema espacial se realiza con la función gramatical de objeto sin que intervengan morfemas como los causativos y los aplicativos, típicamente asociados al incremento de valencia. Asimismo, atribuye al carácter relacional de los sufijos parte-todo el hecho de que estos morfemas puedan licenciar tanto la presencia de una frase nominal que designa la parte o sub-área como la ocurrencia de otro término nominal correspondiente al todo o al poseedor. El carácter relacional de estos sufijos también explica los efectos que tienen en el cambio de valencia y en la capacidad de generar construcciones ditransitivas de posesión externa sin requerir de aplicativos o causativos.

El estudio de Capistrán sobre sufijos espaciales y construcciones de posesión externa en p’orhépecha invita a trabajar comparativamente todos estos temas en varias lenguas, tanto del Occidente de México como de Mesoamérica, cuya fama es notoria por la obsesión de marcar el espacio mediante afijos léxicos. Entre ellas menciono al cora y al huichol de la familia yuto-azteca sureña, ubicadas en el área lingüística y cultural del Occidente del país en las fronteras con Mesoamérica; así como a las distintas lenguas mixes de Oaxaca, pertenecientes a la familia mixe-zoque, indiscutiblemente localizadas en la gran Mesoamérica.

Frente al desencanto de la producción exacerbada y sin esmero en la academia tanto nacional como internacional, el libro Multiple object constructions in P’orhépecha. Argument realization and valence-affecting morphology de Alejandra Capistrán Garza nos devuelve la esperanza de materializar por escrito estudios longitudinales que representen cosechas añejas de excelente calidad. Por ello, su lectura es altamente recomendable para todo apasionado en los temas de distribución y concordancia de pronombres personales, relaciones gramaticales, la célebre jerarquía de persona, así como las construcciones bitransitivas y los aplicativos cuyo estudio está en pleno auge en la comunidad tipológica mundial. Si bien el tema de afijos léxicos de partes del cuerpo ha sido una constante en muchas lenguas nativas de América, en este libro se aborda tanto partiendo de la semántica como de la sintaxis, a través de las construcciones de doble objeto y aquellas de posesión externa, lo cual hace que su lectura represente una novedosa fuente de inspiración. Esta obra recompensa igualmente a los especialistas en p’orhépecha, en particular a los interesados en los cruces entre sintaxis y semántica. Asimismo, los investigadores dedicados a la búsqueda de rasgos lingüísticos que permitan definir con mayor precisión y profundidad el área lingüística y cultural del Occidente de México, en oposición al norte del país y la portentosa Mesoamérica, se sentirán satisfechos con todas las pistas que se obtienen a partir de la lectura de esta obra, pues independientemente de que el tarasco sea una lengua aislada, su ubicación sugiere contacto o difusión dentro de un área lingüística compartida. En suma, este libro cumple con las exigencias de un público amplio de estudiosos, entre los que se encuentran los interesados en delimitar las distintas sprachbunds que conforman nuestro país.

Referencias

 

Benveniste, Émile (1976 [1956]). La naturaleza de los pronombres. En Problemas de lingüística general 1 (pp. 172–178). México: Siglo xxi.

Corbett, Greville (2000). Number. Cambridge: Cambridge University Press.

Chamoreau, Claudine (2009). Hablemos purépecha. Wantee juchari anapu. Morelia: Universidad Intercultural Indígena de Michoacán.

Dryer, Matthew S. (1986). Primary objects, secondary objects and antidative. Language, 62(4), 808–845.

Foster, Mary LeCron (1969). The Tarascan language. Berkeley: University of California Press.

Friedrich, Paul (1971). The Tarascan suffixes of locative space: Meaning and morphotactics. Bloomington: Indiana University Press.

Malchukov, Andrej; Haspelmath, Martin, & Comrie, Bernard (2010). Ditransitive constructions: A typological overview. En Andrej Malchukov, Martin Haspelmath & Bernard Comrie (Eds.), Studies in ditransitive constructions: A comparative handbook (pp. 1–64). Berlín: De Gruyter Mouton.

Monzón García, Cristina (2004). Los morfemas espaciales del p’urhépecha: significado y morfosintaxis. Zamora: El Colegio de Michoacán.

Nájera, fray Manuel de San Juan Crisóstomo (1834). Prefacio, Gramática de la lengua tarasca (1ª. ed.). Morelia, 1870; (2ª. ed.), en Boletín de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, 2ª. época, t. IV, pp. 664–684, México, 1872; 10ª. ed., México, 1944 (edición de Joaquín Fernández de Córdoba).

Nava López, Enrique Fernando (2004). La voz media en p’orhépecha. Un estudio de formas y significados (Tesis doctoral inédita). Universidad Nacional Autónoma de México, México.

Nichols, Johanna (1992). Linguistic diversity in space and time. Chicago: The University of Chicago Press.

Smith-Stark, Thomas C. (1974). The plurality split. En Michael W. LaGaly, Robert A. Fox & Anthony Bruck, Papers from the Tenth Regional Meeting of the Chicago Linguistic Society (pp. 657–671). Chicago: Chicago Linguistic Society.

Villavicencio Zarza, Frida Guadalupe (2006). P’orhépecha kaso sïrátahenkwa: desarrollo del sistema de casos del purépecha. México: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social/El Colegio de México.

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