Estudios de Lingüística Aplicada

LA RELACIÓN PROSÓDICO-GESTUAL EN LOS ENUNCIADOS DE FOCO CONTRASTIVO Y DECLARATIVOS CATEGÓRICOS EN EL ESPAÑOL DE PUEBLA, MÉXICO

 

THE PROSODIC-GESTURAL RELATIONSHIP IN CONTRASTIVE- FOCUS AND CATEGORIC DECLARATIVE STATEMENTS IN THE SPANISH OF PUEBLA, MEXICO

Mary Carmen Aguilar Ruiz

El Colegio de México, Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios

Iván Galicia Isasmendi

El Colegio de México, Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios


Resumen

Este estudio investiga la relación que existe entre la prosodia y la gestualidad. Nosotros hipotetizamos que a) las distinciones entre las emisiones de foco contrastivo y las declarativas categóricas no solo son a nivel prosódico sino también a nivel gestual y b) que existe alineación entre el ápex y el acento nuclear del enunciado entonativo. Los resultados indican que existen diferencias porcentuales entre los tipos de gestos que son utilizados en los enunciados de foco contrastivo y en los declarativos categóricos. Asimismo, existe una alineación entre el ápex y la palabra en foco. Finalmente se halló que la configuración prototípica de las declarativas categóricas presenta un alotonema H* L% para marcar el foco en posición nuclear, sin embargo, se mantiene la misma función pragmática: marcar fonológicamente el foco contrastivo.


Palabras clave: ápex; tonema; configuración tonal; alineamiento; palabra en foco


Abstract

This study investigates the relationship between prosody and gesture. We hypothesize that a) the difference between narrow-focus and categorical statements are evident not only at the prosody but also at the gestural level, and b) there is an alignment between the apex and the accented syllable in the intonation of the utterance. The results indicate that there are percent differences between the types of gestures that are used in narrow-focus and in categorical statements. In addition, an alignment was observed between the apex and the focus word. Finally, it was found that the prototypical configuration of categorical statements shows an allotoneme H* L% to stress the focus in the core position. However, the same pragmatic function is maintained: marking phonologically the narrow-focus.


Keywords: apex; toneme; nuclear configuration; alignment; focus word

Fecha de recepción del artículo: 27 de enero de 2015

Fecha de recepción de la versión revisada: 26 de enero de 2016

Fecha de aceptación: 26 de enero de 2016

La correspondencia relacionada con este artículo debe dirigirse a:

Iván Galicia Isasmendi

Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios

El Colegio de México

Camino al Ajusco 20

Pedregal de Santa Teresa, Tlalpan

Ciudad de México

México, 10740

ganavi_calii@live.com.mx

1. Introducción

 

En numerosas investigaciones se ha comprobado la estrecha relación entre el pico tonal y la fase más alta de un gesto (the stroke of the pointing gesture) (Rochet-Capellan, Laboissière, Galvan & Schwart, 2008; Esteve-Gibert & Prieto, 2013); en otros estudios se ha observado que, aunque los gestos son los elementos que más influyen para las distinciones pragmáticas, la integración bimodal, con las pistas acústicas, es necesaria para que el procesamiento perceptual sea seguro y rápido (Borràs-Comes & Prieto, 2011). Otras investigaciones muestran que la información visual del rostro es redundante en relación con la información auditiva; sin embargo, existen algunos estudios que han encontrado que la información visual es crucial para señalar ciertos tipos de correlatos actitudinales o emocionales. Así, estudios como los de Swerts & Krahmer (2004), Dijkstra, Krahmer & Swerts (2006) y Mehrabian & Ferris (1967) han encontrado que la información visual es más importante para ciertos propósitos comunicativos –como la interpretación de enunciados de incertidumbre– que la información acústica.

En este trabajo se investiga la relación que existe entre la prosodia y la gestualidad. Aquí partimos del supuesto de que la parte más significativa del gesto (ápex) se ancla en la sílaba acentuada de la palabra de mayor prominencia prosódica (Esteve-Gibert & Prieto, 2013). Nosotros hipotetizamos que a) las distinciones entre las emisiones de foco contrastivo y las declarativas categóricas no solo son a nivel prosódico sino también a nivel gestual, y b) que existe una alineación entre el ápex y el acento nuclear del enunciado entonativo.

 

 

2. Conceptos fundamentales

 

2.1. Foco contrastivo

 

El foco contrastivo es aquel que niega el valor atribuido a una variable introducida en un contexto aseverativo,1 al mismo tiempo que le asigna un valor alternativo a esa variable (Zubizarreta 1999: 4228). Así, en el ejemplo (1a),2 el foco (f) niega el valor a la variable objeto atribuido por el contexto aseverativo (e. g. El gato no se comió un canario) y le asigna un valor alternativo (e. g. Fue un ratón lo que comió el gato). En el ejemplo (1b), el foco niega el valor a la variable sujeto atribuido por el contexto aseverativo (e. g. El perro no se comió un ratón) y le asigna un valor alternativo (e. g. Fue el gato quien se comió un ratón):

 

(1)

a. El gato se comió [F un ratón] (no un canario)3

[El gato se comió un canario]

b. [F El gato] se comió un ratón (no el perro)

[El perro se comió un ratón]

 

Fonológicamente, el foco contrastivo se identifica normalmente por medio de un acento enfático que puede asignarse a cualquier sílaba acentuada (Zubizarreta, 1999: 4228–4230).4 Se ha propuesto una ley de correspondencia entre la estructura focal (estructura-F) y la estructura prosódica (Zubizarreta, 1999: 4230; Martín Butragueño, 2005: 129–130):

 

(2)

a. Algún constituyente marcado focalmente (marcado-F) debe dominar el acento nuclear.

b. Todo el sintagma marcado-F debe dominar el acento enfático.

 

(2a) expresa que el foco neutro ocupa una posición prosódica fija; mientras (2b) señala que el foco contrastivo, como vimos en los ejemplos (1), es relativamente libre.

Desde el punto de vista prosódico, De la Mota, Martín Butragueño y Prieto (2010) hacen notar que la configuración melódica del foco contrastivo, en la variante del español de la Ciudad de México, es L+H* L% cuando este se ubica en posición nuclear. Esta configuración tonal también se ha encontrado en el habla, por ejemplo, del español de Castilla (Estebas-Vilaplana & Prieto, 2010), el español de Chile (Ortiz, Fuentes & Astruc, 2010), el español de Cantabria (López-Bobo & Cuevas-Alonso, 2010), el español de las Islas Canarias (Cabrera Abreu & Vizcaíno Ortega, 2010) y el español de Ecuador (O’Rourke, 2010). La configuración L+H* L% se caracteriza por el pico alineado en la última sílaba acentuada, seguido de un descenso de la frecuencia fundamental (F0) que culmina en la base tonal.

 

2.2. Declarativa categórica

 

Las declarativas categóricas se explican, por un lado, por la intencionalidad del enunciante y, por otro, por su particular ubicación en una conversación. La intencionalidad de estas emisiones es oponer una fuerza argumentativa que dé por terminada una discusión cuyos puntos de vista son totalmente contrarios y en donde los interlocutores han tenido ya varios turnos de habla. Así, un enunciado declarativo categórico como Que no, que irán a Lima, podría localizarse en la siguiente conversación:

 

(3)

H1: ¿Ya sabes que Alonso y Sofía irán de luna de miel a Buenos Aires?

H2: Ellos me dijeron el martes que tienen planeado ir a Lima.

H1: ¿Cómo crees?, si todos sus familiares viven en Argentina.

H2: Ellos me lo acaban de decir.

H1: No, seguramente escuchaste mal, irán a Argentina.

H2: Que no, que irán a Lima.

 

Desde el punto de vista acústico, De la Mota, Martín Butragueño y Prieto (2010) señalan que la declarativa categórica presenta características prosódicas similares a las de foco contrastivo, ya que se caracteriza por poseer la configuración L+H* L% cuando este tipo de emisión tiene una contradicción o negación explícita, sin embargo, se diferencia del foco contrastivo por presentar un mayor campo tonal. La mayor amplitud del campo tonal en las declarativas categóricas podría explicarse porque la intención comunicativa de este tipo de enunciados conlleva una fuerza argumentativa considerable que se ve reflejada en la mayor inflexión melódica.

La fuerza argumentativa que poseen los enunciados declarativos categóricos se ve reflejada, como ya mencionamos, en un mayor campo tonal respecto a los enunciados de foco contrastivo y también en un mayor número de partes del cuerpo que realizan gestos, así como en una mayor fuerza de locomoción en cada uno de estos. Estas últimas características pudieron ser determinadas en observaciones previas a la realización de esta investigación, y a lo largo de este trabajo buscarán comprobarse.

 

 

3. Metodología

 

3.1. Participantes

 

Los participantes fueron 10 adultos hablantes nativos del español de la ciudad de Puebla (5 mujeres y 5 hombres), cuyas edades iban de los 20 a los 35 años. Todos tenían estudios universitarios. Ellos no estaban conscientes de los fines de la investigación.

 

3.2. Procedimiento

 

Los participantes fueron grabados audiovisualmente a través de un iPad modelo A1395, el dispositivo fue colocado aproximadamente a 1.7 metros del participante, con el propósito de capturar los movimientos gestuales desde la cintura hasta la cabeza. De igual forma se colocó un micrófono Logitech modelo A-0186A a 15 centímetros de la boca del participante.

Cada informante se sentaba de frente a la cámara y, a dos metros de él, había una pantalla donde se proyectaban las respuestas a un cuestionario de roles. El entrevistador planteaba diferentes contextos y pedía al participante que se imaginara a sí mismo en dichas situaciones; el informante leía las respuestas que iban apareciendo en pantalla y tenía la libertad de realizar los gestos y las modulaciones de voz que considerara adecuadas en cada situación planteada. La elección de este procedimiento se debe, por un lado, a la búsqueda de un mayor control acústico y, por otro, a la intención de otorgar libertad a los participantes en la realización de sus gestos.

 

3.3. Los tipos de gestos

 

La clasificación de gestos utilizada en este trabajo fue la propuesta por McNeill (1992), quien cataloga los gestos en cuatro tipos: icónicos, metafóricos, deícticos y batutas. Esta clasificación está basada en criterios formales y en la relación entre el contenido y la estructura discursiva. Los gestos icónicos y metafóricos son ilustradores pictóricos de aquello a lo que se refieren, la diferencia entre estos dos tipos de gestos se encuentra en que los icónicos proveen una representación visual de objetos concretos, mientras que los metafóricos construyen su significación a partir de referentes abstractos. Los deícticos indican referentes en el contexto de manera similar a como lo hacen los deícticos verbales, sin embargo, estos también pueden señalar referentes dentro del discurso y no necesariamente dentro del contexto físico. Finalmente, las batutas, a diferencia de los tipos de gestos restantes, están compuestas de dos movimientos secuenciales, ejecución y retracción; las batutas marcan tiempos o unidades y la relevancia pragmática del discurso que acompañan (Montes, 2002: 252).

Además se analizaron los emblemas, que son gestos que han llegado a cristalizarse y se han vuelto gestos convencionalizados, por ejemplo, la negación, en muchas culturas, se codifica con un movimiento de alguna parte del cuerpo de izquierda a derecha. En la Figura 1 se ejemplifican cuatro tipos de gestos.

 

 

3.4. Materiales

 

El cuestionario de roles que se aplicó para esta investigación surgió a partir de la modificación del cuestionario propuesto por Prieto (2001) para el levantamiento de datos del catalán y posteriormente adaptado para el Atlas interactivo de la entonación del español (Prieto & Roseano, 2009-2013). Debido a que esta investigación se centra en el análisis de dos tipos de enunciados concretos, el cuestionario de roles se conformó de la siguiente manera:

  1. Seis situaciones para obtener enunciados de foco contrastivo (e. g. “Estás en una joyería y le pides al vendedor que te muestre el collar de perlas azules, pero él toma el de perlas rojas. ¿Cómo le dices que el que tú quieres es el de perlas azules?”).
  2. Seis contextos para obtener enunciados declarativos categóricos (e. g. “Una amiga y tú están hablando de unos amigos que se van de viaje. Tú estás seguro(a) de que irán a Lima pero tu amiga asegura que irán a Buenos Aires. Dile muy seguro(a) que no, que irán a Lima”).
  3. Seis situaciones pragmáticamente distintas para evitar que el informante intuyera el propósito de la investigación (e. g. “Hiciste una fiesta en tu casa y de postre tienes melón y helado. Pregunta a los invitados si quieren melón o helado”).

Las respuestas sugeridas en cada uno de los contextos se obtuvieron mediante una prueba piloto donde los hablantes contestaban de forma libre el mismo cuestionario de roles aplicado en esta investigación. Los dos tipos de emisiones que se estudiaron para los propósitos de este estudio presentan un foco en posición nuclear (véase Figura 2), esto con el objetivo de observar que enunciados con una construcción focal semejante pueden mostrar distinciones no solamente pragmáticas, sino también a niveles prosódico y gestual. Todos los contextos se diseñaron para obtener palabras graves al final del enunciado, con la intención de que la F0 tuviera un mayor espacio para su realización en la sílaba postónica (e. g. jitomate, doscientos, perro, Ana).

 

5

 

3.5. Codificación

 

Un total de 406 emisiones se tomaron en cuenta para los análisis acústicos: dos enunciados de foco contrastivo y dos enunciados declarativos categóricos por cada informante. Para el análisis gestual se tomaron en cuenta 120 emisiones:
6 enunciados de foco contrastivo y 6 declarativas categóricas por cada uno de los 10 informantes.

En el programa ELAN (Lausberg & Sloetjes, 2009) se anotaron cinco gradas para la codificación de la gestualidad (obsérvese la Figura 3, de arriba hacia abajo). En la primera grada se anotaron los tipos de gestos que aparecían en cada enunciado (batutas, metafóricos, icónicos, deícticos y emblemas); en la segunda, tercera y cuarta gradas se señalaron tres partes del cuerpo: mano derecha, mano izquierda y cabeza, si alguna de estas partes del cuerpo estaba involucrada en la producción de un gesto se colocaba en su grada correspondiente las fases que componían dicho gesto (preparación, golpe y retracción, en el caso de los metafóricos, icónicos y deícticos; y ejecución y retracción en el caso de las batutas; los emblemas no fueron divididos en fases). Siguiendo el método de McNeill (1992), la primera anotación con relación a la gestualidad fue el principio y el final de cada gesto, después se identificaban y marcaban las fases de este: la preparación caracterizada como el movimiento del brazo desde una posición de reposo hasta el punto más alto del gesto, el golpe entendido como el punto más alto en el esfuerzo del gesto y la retracción definida como el movimiento del brazo de su extensión máxima a su posición de reposo inicial. En la quinta grada se colocó el ápex de cada enunciado, que es un punto específico en el tiempo dentro del cual se encuentra la parte más significativa del gesto (McNeill, 1992).

 

 

Para el análisis acústico se utilizó el programa Praat (versión 5.3.56) (Boersma & Weenink, 2005-2016), de modo que en dicho programa se obtuvo de cada una de las emisiones analizadas (obsérvese la Figura 4, de arriba hacia abajo) el inicio y final de la sílaba acentuada, el pico tonal (peak pitch), la segmentación en palabras de la emisión, la división silábica, la implementación de los acentos tonales, la medida en hercios (hz) de la F0 y la medición en milisegundos (ms) de las sílabas tónicas. Posteriormente, este análisis fue exportado a ELAN.

 

 

4. Resultados

 

Los resultados del análisis acústico y gestual mostraron cómo la estructura gestual y la estructura prosódica están coordinadas. De tal forma, nuestros resultados se presentan en dos subapartados. En el primer subapartado se muestra el análisis prosódico de los enunciados de foco contrastivo y los declarativos categóricos; en el segundo subapartado se realiza el análisis gestual que corresponde a la clasificación de los diferentes tipos de gestos utilizados en estos dos tipos de enunciados. También se analiza la relación que establece el ápex con las sílabas tónicas.

 

4.1. Análisis prosódico

 

4.1.1. Enunciado declarativo de foco contrastivo

 

Las respuestas que se sugirieron a los informantes para obtener este tipo de enunciados presentaban el foco contrastivo en posición nuclear, sin embargo, de los 20 enunciados declarativos de foco contrastivo, se observó que solo en la respuesta al primer contexto (No, dije jitomate) los informantes marcaron el foco en dicha posición con la configuración prototípica L+H* L%, que describe el movimiento ascendente de la F0 en la sílaba tónica cuyo pico tonal se alinea cerca del final de esta, para continuar con un movimiento descendente de la curva melódica hasta el final de la emisión. Esta misma configuración prosódica ha sido reportada en el habla de la Ciudad de México para marcar este tipo de foco (De la Mota, Martín Butragueño & Prieto, 2010).

Sin embargo, en el segundo contexto (No, la playera negra) los informantes resolvieron marcar como foco contrastivo el núcleo de la frase nominal con el tono prototípico L+H*, seguido de un descenso que inicia en la última sílaba acentuada y culmina hasta final de la emisión (H+(!)L* (!)L%). Además, en los datos se muestra que hay un alotono para marcar el foco en posición no nuclear, H*, ya que presenta el mismo correlato pragmático que la configuración prototípica L+H*: la marcación fonológica del foco contrastivo.

De tal forma, se puede concluir que la marcación fonológica del foco contrastivo no se ve afectada por la posición en el enunciado, ya que sigue marcándose con el acento L+H* (45%), véase Cuadro 1, marcación fonológica que ha sido reportada en anteriores investigaciones (De la Mota, Martín Butragueño & Prieto, 2010).

 

Cuadro 1. Frecuencia de las configuraciones tonemáticas en enunciados de foco contrastivo

Tonemas

N

%

L+(¡)H* (!) L%

9

45

H+(!)L* L%

6

30

L+H* M%

1

5

H* L%

4

20

Total

20

100

 

 

4.1.2. Declarativa categórica

 

Las declarativas categóricas, al igual que las emisiones de foco contrastivo, presentaron un foco en posición nuclear. Tanto en el primer contexto (Que no, que irán a lima) como en el segundo (Que no, que es la ruta once) se observó una homogeneidad en la marcación del foco, es decir, la emisión cierra con la configuración melódica prototípica L+H* L% (50%), como se ejemplifica en el Cuadro 2. Esta configuración presenta un alotonema (!)H* L%.

 

Cuadro 2. Frecuencia de las configuraciones tonemáticas en enunciados declarativos categóricos

Tonemas

N

%

L+H* (!)L%

10

50

L+H* LH%

1

5

(!)H* L%

8

40

(¡)H* L%

1

5

Total

20

100

 

 

Lo que resulta revelador es que a pesar de que tanto las emisiones de foco contrastivo como las declarativas categóricas están constituidas por dos grupos melódicos, en estas últimas se marca fonológicamente la negación como foco al utilizar el acento L+H* en un 85% de las ocasiones, frente a un 50% de las ocasiones en el foco contrastivo. Esto se explica porque los enunciados tienen una diferente intencionalidad, mientras en el foco contrastivo lo que se pretende es corregir un elemento del discurso previo, en las declarativas categóricas el propósito es negar la información previa y convencer al interlocutor del punto de vista del emisor.

En la variante del español de México, un contraste en el campo tonal en una configuración nuclear ascendente-descendente (L+H* L%) conlleva una diferencia entre una emisión de foco contrastivo y una declarativa categórica, es decir, esta última posee un campo tonal mayor respecto a los enunciados de foco contrastivo (De la Mota, Martín Butragueño & Prieto, 2010); sin embargo, en nuestros datos no se comprobó esta afirmación, ya que se observó un mayor campo tonal en las emisiones de foco contrastivo, aunque fue en el habla de las mujeres7 donde se observó una diferencia significativa, esto es, el campo tonal en las emisiones de foco contrastivo fue 2.02 semitonos (st) mayor, mientras que en los hombres la diferencia en el campo tonal fue menor 0.84 st, como se ejemplifica en el Cuadro 3:

 

Cuadro 3. Promedio del campo tonal en las emisiones de foco contrastivo y declarativa categórica

Sexo 

Foco contrastivo

Declarativa categórica

Diferencia

1

2

Media

1

2

Media

 

Femenino

10.68

7.04

8.55

7.72

5.94

6.53

2.02

Masculino

6.42

5.51

6.28

5.34

4.93

5.44

0.84

Promedio

8.55

6.28

7.41

6.53

5.44

5.98

1.43

 

 

Esto sugiere que los informantes recurren al alargamiento silábico como recurso prosódico y no al uso del campo tonal para hacer una distinción pragmática. De tal forma, se continuó con la medición de los núcleos silábicos8 tanto de la partícula negativa (Cuadro 4) como de la sílaba nuclear (Cuadro 5) y la sílaba postónica final (Cuadro 6) de los dos tipos de emisiones estudiadas en esta investigación.

 

Cuadro 4. Promedio de la duración silábica en las emisiones de foco contrastivo y declarativa categórica en la partícula de negación

Sexo

Foco contrastivo

Declarativa categórica

Diferencia

1

2

Media

1

2

Media

 

Femenino

249.0

231.0

240

290.6

282.2

286.40

-46.4

Masculino

274.0

191.2

232.6

291.4

266.4

278.90

-46.30

Promedio

261.5

211.1

236.3

291.0

274.3

282.65

-46.35

 

 

Cuadro 5. Promedio de la duración silábica en las emisiones de foco contrastivo y declarativa categórica en la sílaba nuclear

Sexo

Foco contrastivo

Declarativa categórica

Diferencia

1

2

Media

1

2

Media

Femenino

181.4

123.4

152.4

140.2

179.4

159.8

-7.40

Masculino

137

110.2

123.6

118.8

112.2

115.5

8.10

Promedio

159.2

116.8

138

129.5

145.8

137.65

0.35

 

 

Cuadro 6. Promedio de la duración silábica en las emisiones de foco contrastivo y declarativa categórica en la sílaba postónica

Sexo 

Foco contrastivo

Declarativa categórica

Diferencia

1

2

Media

1

2

Media

 

Femenino

163.6

112.8

138.2

153.0

127.8

140.4

-2.20

Masculino

130.0

92.0

111

122.2

117.2

119.7

-8.70

Promedio

146.8

102.4

124.6

137.6

122.5

130.05

-5.45

 

 

Cuadro 7. Promedio general de la duración silábica en las emisiones de foco contrastivo y declarativa categórica

Tipo de emisión

no

Sílaba nuclear

Sílaba postónica

Foco contrastivo

236.30

138.00

124.60

Declarativa categórica

282.65

137.65

130.05

Diferencias

-46.35

0.35

-5.45

 

 

Los resultados descriptivos revelan que el alargamiento parece estar condicionado por el género femenino, ya que en las emisiones con foco contrastivo la partícula negativa tuvo un alargamiento de 7.4 ms mayor que en los hombres, mientras que en la sílaba nuclear el alargamiento fue 28.8 ms mayor y, por último, en la sílaba postónica fue 27.2 ms superior que el encontrado en el grupo de los hombres; en las declarativas categóricas, las mujeres presentaron un alargamiento de 7.5 ms mayor respecto al habla de los hombres en la partícula de negación; en la sílaba nuclear la duración fue 44.3 ms mayor y en la sílaba postónica el alargamiento fue 20.7 ms superior en las mujeres que en los hombres, como se observa en los Cuadros 4, 5 y 6, respectivamente. Se pudo constatar que la diferencia respecto al alargamiento silábico entre las emisiones de foco contrastivo y declarativas categóricas solo se dio en la partícula negativa de las emisiones (véase Cuadro 7), es decir, estas últimas presentaron un alargamiento promedio de 46.35 ms respecto al no de las emisiones de foco contrastivo; esto podría explicarse porque el hablante enfatiza con la negación que la información dada por su interlocutor es errónea. Sin embargo, a estos datos se les aplicó una prueba t de student con α < 0.05 y se comprobó que ni el alargamiento silábico ni el campo tonal fueron significativos para hacer la distinción entre los dos tipos de enunciado, ya que los resultados mostraron un nivel de significancia superior a 0.05.

 

4.2. Análisis gestual

 

Se observó que existen diferencias en los tipos de gestos realizados en cada clase de enunciados. En los declarativos categóricos predominan las batutas y los emblemas de negación, mientras que en los enunciados de foco contrastivo destacan los deícticos (véase Cuadro 8).

El hecho de que los emblemas de negación se utilicen en un mayor porcentaje en los enunciados declarativos categóricos se debe a las particularidades pragmáticas de esta clase de emisiones. Como ya se señaló en el apartado 2, la finalidad de los declarativos categóricos es influir en el punto de vista del interlocutor sobre algún suceso, los emblemas de negación contribuyen a lograr este objetivo ya que otorgan mayor énfasis a la negación total9 (Sánchez López, 1999: 2575) del enunciado (Que no) y no a algún elemento que conforme la afirmación. Es por esta misma razón que se observó en las declarativas categóricas que el ápex coincide con la partícula de negación en mucho mayor medida que en los enunciados de foco contrastivo (véase Cuadro 9), aplicando la prueba de análisis de varianza (ANOVA) se pudo observar que estas diferencias son significativas, ya que el valor de F fue mayor que el valor crítico para F (16.5 y 4.4, respectivamente).

 

Cuadro 8. Porcentaje de aparición de los tipos de gestos en los enunciados de foco contrastivo y en los enunciados declarativos categóricos

Enunciados

Batutas

Metafórico

Deíctico

Emblema

negación

Icónico

Metafórico/

Batón

Deíctico/

Batón

Foco

contrastivo

30.1

15.1

27.4

20.5

2.7

1.4

2.7

Declarativa

categórica

42.2

18.1

7.2

27.7

0.0

2.4

2.4

 

 

Cuadro 9. Porcentaje de coincidencia entre el ápex y el adverbio no

Foco contrastivo

Declarativa categórica

11.00%

31.30%

 

 

Por otra parte, las batutas son usadas en mayor porcentaje en los enunciados declarativos categóricos debido a que mantienen un movimiento constante del gesto a lo largo de todo el enunciado, la mayor energía en el gesto facilita la interpretación del mensaje como poseedor de un contenido importante que debe ser tomado en cuenta (Gussenhoven, 2002). Asimismo, las batutas facilitan la puesta en foco de más de un momento en el gesto (que coinciden en un 75.8% con alguna sílaba tónica); la puesta en foco de más de dos elementos implica también un mayor uso de energía en el gesto. Aunado a estas observaciones se encontró que los participantes utilizaron en un número mayor de ocasiones ambas manos en los enunciados declarativos categóricos (19.30%) que en los enunciados de foco contrastivo (8.20%).

Por otro lado, en los enunciados de foco contrastivo los participantes utilizaron en un porcentaje mayor los deícticos, esto se debe a que en ciertos contextos del cuestionario de roles el referente que no puede ser determinado, principalmente por un error en la percepción auditiva, es remarcado a través de su señalización. A diferencia de los enunciados declarativos categóricos, en los enunciados de foco contrastivo el ápex no muestra una coincidencia tan grande con la partícula de negación, pero parece mostrar una mayor coincidencia porcentual con las palabras en foco de cada uno de los enunciados (véase Cuadro 10), sin embargo, la prueba ANOVA no muestra diferencias significativas presentando un valor F menor respecto al valor crítico para F (3.8 y 4.4, respectivamente). Se concluye entonces que la coincidencia del ápex con la palabra en foco es una característica compartida en ambos tipos de enunciados.

 

Cuadro 10. Porcentaje de coincidencia entre el ápex y la palabra en foco

Foco contrastivo

Declarativa categórica

68.3%

58.3%

 

 

Las elecciones de foco en los enunciados declarativos categóricos se muestran como una de las características más importantes a la hora de encontrar las diferencias en ambos tipos de enunciados. En los declarativos categóricos se observa una mayor coincidencia entre el ápex y la partícula negativa. Como hemos explicado, la elección de la puesta en foco obedece al objetivo que el hablante desea lograr con los enunciados declarativos categóricos, dejar en claro que su punto de vista es totalmente contrario al de su interlocutor y buscar influir en la representación mental que el interlocutor posee.

Con relación a la segunda hipótesis, no se comprobó que exista una alineación entre el ápex y la sílaba nuclear del enunciado entonativo (54.16%), ni respecto al alineamiento del ápex y el pico tonal, como se había encontrado en anteriores investigaciones (Rochet-Capellan et al., 2008; Esteve-Gibert & Prieto, 2013), más bien, la relación se establece de forma más clara entre el ápex y la palabra en foco (58.33%). Así se observa que la coincidencia entre el ápex y un elemento entonativo no es tan precisa al no coincidir con un elemento tan reducido, sin embargo, dicha coincidencia hace prominente las palabras en foco, lo que permite destacar elementos importantes para ser negados.

 

 

5. Conclusiones

 

La primera hipótesis se comprobó ya que existen diferencias porcentuales entre los tipos de gestos que se utilizan en los enunciados de foco contrastivo y en los declarativos categóricos: los emblemas de negación y las batutas se utilizan más en los enunciados declarativos categóricos y los deícticos en los enunciados de foco contrastivo, aunque no se debe olvidar que los contextos proporcionados en el cuestionario de roles pueden condicionar la aparición de estos gestos.

La razón de que las batutas se utilicen en mayor proporción con los declarativos categóricos se debe a que este tipo de gestos permiten un despliegue mayor de energía, esto ayuda a transmitir de forma más clara el mensaje de este tipo de enunciados: dejar en claro que el punto de vista del emisor es totalmente contrario al del interlocutor. Esta última observación coincide con el hecho de que en los declarativos categóricos se usen en mayor porcentaje ambas manos a la hora de la realización del gesto.

Otra diferencia encontrada en los dos tipos de enunciados es que el ápex de los declarativos categóricos muestra una mayor coincidencia con la partícula de negación que los enunciados de foco contrastivo, estas diferencias se comprobaron a través de ANOVA. La puesta en foco de esta partícula facilita la negación total del enunciado y no solo la negación de una porción de este como en el caso de los enunciados de foco contrastivo. Esta observación coincide con el hecho, ya mencionado, de que en los enunciados declarativos categóricos se utilice un mayor porcentaje de emblemas de negación. El caso de los enunciados declarativos categóricos muestra la relación estrecha entre la entonación y el gesto al hacerse prominente en ambos casos la negación, ya sea con la coincidencia entre el ápex y la partícula de negación, o bien con el mayor uso de emblemas de negación.

Respecto a la segunda hipótesis, nuestros resultados contradicen lo observado en anteriores investigaciones (Rochet-Capellan et al., 2008; Esteve-Gibert & Prieto, 2013), ya que el alineamiento se produjo entre la palabra en foco y el ápex y no entre este y el pico tonal; esto podría explicarse porque la relación entre ápex y foco es una relación entre el nivel prosódico y la estructura de la información, lo que permite hacer prominente ciertos elementos que ayuden a lograr ciertos fines comunicativos, ya sea la corrección de un mal entendido en la comunicación (foco contrastivo), o bien dejar en claro que está en total desacuerdo con el interlocutor (como es el caso de las declarativas categóricas).

Además de estas conclusiones principales, se observó que la configuración prototípica de las declarativas categóricas (L+H* L%) presenta un alotonema H* L% para marcar el foco en posición nuclear, sin embargo, este no modifica el alineamiento gestual porque conlleva la misma función pragmática: marcar el foco contrastivo. Asimismo, en el análisis prosódico se comprobó que la marcación fonológica del foco, tanto en el foco contrastivo como en las declarativas categóricas, no se ve afectada por la posición en el enunciado, ya que tanto en posición nuclear como en posición no nuclear se sigue marcando con el acento L+H*. Además, se observó que los informantes no recurren al uso del campo tonal ni al alargamiento silábico para hacer una distinción pragmática entre los dos tipos de enunciados estudiados, más bien recurren al predominio de distintos movimientos gestuales: los enunciados declarativos categóricos se caracterizan por presentar batutas y emblemas, mientras que en las emisiones de foco contrastivo se destacan los deícticos.

 

6. Referencias

 

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Notas

 

1 El foco neutro se identifica por medio de un contexto interrogativo, sin embargo, el foco contrastivo, menciona Zubizarreta (1999: 4228), tiene como contexto una aserción, a la cual se refiere como contexto aseverativo.

2 Los ejemplos (1a) y (1b) fueron tomados de Zubizarreta (1999: 4228).

3 Se señala con corchetes y con el subíndice F el constituyente marcado como foco; entre paréntesis la variable alternativa atribuida al contexto aseverativo, que se marca debajo entre corchetes sin subíndice F.

4 Zubizarreta (1999: 4230) utiliza “cualquier morfema acentuable”; sin embargo, concordamos con Martín Butragueño (2005: 127) cuando hace notar que tal observación no es muy precisa, porque “los tonos de la curva melódica se asignan sobre las sílabas, no sobre los morfemas”, aunque Zubizarreta (1999: 4228) indica, en páginas anteriores, que el acento nuclear está asociado a la palabra de mayor prominencia dentro del grupo melódico.

5 La presentación gráfica de las figuras 2a, 2b y 4 fueron generadas mediante el script Create pictures with tiers [Praat script] Versión 4.1. (Elvira García & Roseano, 2014).

6 Se optó por este número de emisiones por ser suficiente para comprobar, acústicamente, que los informantes hayan realizado correctamente la tarea que se les pidió, ya que el punto central de la investigación es el anclaje del gesto en la entonación.

7 Aunque se reconoce que la diferencia denero no es un punto central de esta investigación, se cree conveniente mostrar esta información que puede servir para posteriores investigaciones que incluyan variables sociales entre prosodia y gestualidad.

8 Para la duración silábica, se midieron de cada emisión los núcleos de cada sílaba en posición tónica; solo en un caso, las declarativas categóricas II, se hicieron dos mediciones en la última sílaba tónica: a) la medición de la vocal y la coda y b) la medición de la vocal únicamente; sin embargo, para sacar los promedios finales, solo se tomó en consideración la medida b, ya que el resto de las emisiones presentaron sílaba abierta en esta posición.

9 En la negación total (llamada también externa) se toma dentro de su ámbito toda la oración, se refuta una proposición anterior, presupuesta o efectivamente proferida a la que afecta como un todo manifestando su desacuerdo con la realidad (Sánchez López, 1999: 2575).

 

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