Estudios de Lingüística Aplicada

Isabelle Léglise & Claudine Chamoreau (eds.). The interplay of variation and change in contact settings. Ámsterdam / Filadelfia: John Benjamins, 2013. 264 págs. (Studies in language variation, 12)

Por Nadiezdha Torres

Escuela Nacional de Antropología e Historia,

Jefatura de la Licenciatura en Lingüística

Cambio, variación y contacto son términos que se han utilizado en infinidad de trabajos lingüísticos con un enfoque sociolingüístico variacionista o bien con una perspectiva desde el contacto lingüístico, pero no desde una posición que conjunte estas dos disciplinas y sus metodologías. Un trabajo de este tipo es el libro editado por Isabelle Léglise y Claudine Chamoreau, que tiene como hilo conductor la relación entre la variación estructural en el habla de bilingües, en ambientes en los que el contacto es una constante, y el cambio lingüístico.

Así, el libro comienza con el capítulo escrito por las editoras (“Variation and change in contact settings”, pp. 1-22); en este, Léglise y Chamoreau desarrollan de manera clara y concisa los lineamientos que han seguido las investigaciones que se enfocan al contacto lingüístico y a la sociolingüística variacionista. Asimismo, hacen hincapié en los puntos que ambas vertientes han dejado sin atención. Los trabajos de contacto lingüístico no han tomado en cuenta la variación estructural de las lenguas en cuestión, han enfocado sus análisis, en su mayoría, a situaciones estables de contacto teniendo en cuenta los resultados de los cambios diacrónicos o aquellos cambios ya completados. Por su parte, la sociolingüística variacionista se ha centrado en contextos monolingües, sin tomar en cuenta el peso que puede tener en la estructura de las lenguas la influencia de otra lengua (p. 2). De esta misma manera, las autoras describen la variación y los mecanismos de cambio en una lengua, así como los enfoques de diferentes autores en relación con el cambio lingüístico. Finalmente, como una buena introducción, hacen la descripción de los capítulos del libro permitiendo a los lectores tener una primera mirada de lo que podrán encontrar en este. Si esto no fuera suficiente para que el lector se interese por los temas a tratar, uno puede saltarse directo al epílogo en el que Donald Winford (“Afterword”, pp. 253-259) hace una excelente argumentación en relación con la importancia del estudio conjunto de la variación y el contacto para explicar los cambios lingüísticos.

El resto de los trabajos están divididos en dos apartados, el primero se enfoca en los efectos directos que puede tener la variación en espacios en los que hay dos o más lenguas. Este apartado se conforma de cuatro capítulos; el primero de ellos a cargo de Miriam Meyerhoff (“Syntactic variation and change: The variationist framework and language contact”, pp. 23-51). En este capítulo, la autora muestra cómo un análisis cuantitativo probabilístico puede servir para la distinción de los diferentes tipos de transferencias en una situación de contacto, de tal suerte que se consideraría una transferencia débil aquella en la que las mismas variables son significativas para la lengua A y B pero la fuerza de estas es diferente; un transferencia fuerte sería entonces aquella en la que las dos lenguas comparten tanto las mismas variables significativas como el peso probabilístico de estas. Finalmente, se consideraría como un calco cuando tanto las variables significativas como su peso probabilístico y el orden de los factores dentro de un grupo son los mismos (p. 49). En este mismo orden de ideas, el capítulo a cargo de Hélène Blondeau (“Advancing the change? Contact-induced influences and inherent tendencies in variation among pronouns with indefinite reference in Quebec French”, pp. 53-75) analiza la variación entre los pronombres clíticos on, tu y vous como referencia indefinida entre los hablantes bilingües residentes en Montreal cuya primera lengua es el inglés y la segunda el francés. La autora no solo se centra en la variación que han tenido estos pronombres de manera sincrónica sino que rescata además resultados previos de los siglos xix y xx en el francés, de modo que el estudio en tiempo real permite al lector observar la variación interna del francés de la zona, para después pasar a la realidad sincrónica y así poder tener una idea más clara o bien determinar los factores que influyen en el cambio. El tercer capítulo correspondiente a esta primera parte, elaborado por Anastassia Zaqbrodskaja (“Morphosyntactic contact-induced language change among young speakers of Estonian Russian”, pp. 77-106), se centra en el contacto entre el ruso y el estonio en dos grupos de jóvenes, uno de ellos ubicado en una zona bilingüe y otro en una que presenta una tendencia más monolingüe. Zaqbrodskaja analiza los cambios morfosintácticos a partir del cambio de código trayendo a discusión conceptos como convergencia, la idea de la lengua matriz propuesta por Meyers-Scotton y la equivalencia estructural de Poplack, de tal suerte que reconoce ciertos fenómenos del estonio que influyen en el ruso tales como el préstamo léxico, las construcciones mixtas, la doble marcación y la lexicalización (p. 102). Finalmente, esta primera sección cierra con el capítulo de Klaus Beyer y Henning Schreiber (“Intermingling speech groups. Morpho-syntactic outcomes of languages contact in a linguistic area in Burkina Faso, West Africa”, pp. 107-134), quienes se centran en un contexto de alto grado de multilingüismo; los autores mencionan la importancia de analizar los factores sociales pues estos condicionan muchos de los resultados lingüísticos. Las lenguas pana y samo del norte son el objeto de estudio, sin embargo, Beyer y Schreiber destacan la necesidad de tener en cuenta tanto la realidad social en la que están las lenguas como la clasificación tipológica de estas y de las lenguas con las que coexisten, con el fin de distinguir la influencia que tiene todo el contexto, social y lingüístico, en la variación morfosintáctica encontrada en estas dos lenguas y su papel en el cambio lingüístico.

La segunda sección de este libro gira en torno a la pregunta sobre si la variación que puede llegar a ocasionar un cambio lingüístico es producto ya sea del contacto, ya sea de los procesos internos de la lengua o bien de ambos. Isabelle Léglise (“The interplay of inherent tendencies and language contact on French object clitics. An example of variation in French Gianese contact setting”, pp. 137-163) es quien abre esta segunda parte analizando los clíticos de objeto del francés en contacto con el criollo de Guinea; primero presenta la propia variación que ha tenido esta categoría en el francés para después mostrar el sistema del criollo y la variación en esta zona de contacto. Este capítulo expone la relación entre la variación interna del francés y el contacto con una lengua con un sistema pronominal más simplificado, así como la contribución que tienen estos dos procesos en lo encontrado en el francés en Guinea. El segundo capítulo, elaborado por Azucena Palacios Alcaine (“Contact-induced change and internal evolution. Spanish in contact with Amerindian languages”, pp. 166-198), analiza el español americano en dos categorías, el sistema pronominal y el tiempo pasado. En relación con el sistema pronominal examina la tendencia a simplificar los pronombres de objeto para tercera persona y la elisión de este pronombre, compara el funcionamiento que tiene esta categoría en el español peninsular y en el español en contacto con lenguas amerindias, y en el caso de la elisión también muestra la variación que hay en el español bonaerense. En cuanto al tiempo pasado, explica los valores que tienen tanto el pasado simple como el compuesto; al igual que en la categoría anterior, la autora compara la variación existente en el español peninsular y en el español ecuatoriano, destacando que en este último también es posible encontrar valores epistémicos relacionados con las marcas de evidencialidad que el quichua posee. Este capítulo permite observar la influencia que tiene el contacto lingüístico en categorías gramaticales que ya registran una tendencia a la variación. De América pasamos a la zona de Eurasia con el trabajo de Brigitte Pakendorf (“The interplay of language-internal variation and contact influence in language change”, pp. 199-227), quien estudia la pérdida del caso genitivo en sakha, el cambio en la marcación del caso locativo en evenki y la concordancia verbal de sujeto en algunas lenguas mongólicas. El objetivo principal es mostrar que la influencia del contacto no solo se ve reflejada en la exportación de elementos o estructuras de la lengua A hacia la lengua B, sino que también puede influir en la frecuencia de uso de una estructura poco utilizada y por lo tanto remarca la importancia que tiene la variación interna de las lenguas en los cambios inducidos por contacto. El trabajo de Evangelia Adamou (“Change and variation in a trilingual setting. Evidentiality in Pomak (Slavic, Greece)”, pp. 231-252) cierra el libro con un trabajo enfocado a la pérdida de la categoría de evidencialidad en el pomak; dicho cambio se da en un contexto en el que conviven tres lenguas, griego, turco y pomak. A diferencia del caso del español ecuatoriano, en el que la influencia de la lengua indígena hace que el tiempo pasado adquiera valores de fuente de información y del compromiso del hablante con lo que dice, en el pomak se observa el proceso contrario, en el que una marca morfológica de evidencialidad va dejando de usarse. La autora muestra que esta baja frecuencia de uso se puede deber a dos razones, en primer término a la pérdida del contexto en el que más se utilizaba (historias tradicionales) y, en segundo término, a la influencia del griego, lengua que no posee esta característica. Asimismo, el trabajo muestra un cambio en las dinámicas sociales, pues el hecho de que la categoría de evidencialidad se esté dejando de usar en el pomak demuestra que pese a que en un periodo anterior el turco, lengua con evidenciales morfológicos, ejercía una mayor influencia, ahora es el griego, lengua que no marca esta categoría, el que ejerce la influencia predominante.

El libro editado por Léglise y Chamoreau permite al lector acercarse al trabajo del contacto lingüístico tomando en cuenta la variación interna de una lengua, de igual manera, el conjunto de capítulos ayudan al ya interesado en estos temas a observar ciertas áreas de la gramática de las lenguas, tales como el sistema pronominal o la evidencialidad, que tienen una tendencia a la variación en la que se pueden reflejar cambios inducidos por contacto, ya sea con el aumento de la frecuencia de uso o bien con la desaparición de una categoría, por mencionar algunos ejemplos. Sin embargo, en la mayoría de los capítulos mencionados hace falta discutir más las características sociolingüísticas de los hablantes en relación con el grado de bilingüismo y uso de las lenguas.

Las investigaciones presentadas no solo nos muestran la necesidad de tomar principios metodológicos de la sociolingüística para entender el cambio lingüístico en general, y en específico en zonas de contacto, sino que también reflejan la importancia de tomar en cuenta criterios tipológicos y socio-históricos. Asimismo, evidencian que tanto los procesos internos de una lengua como la influencia de otras desempeñan un papel en la explicación del cambio lingüístico.

 

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